
Cerramientos de terrazas
¿Tu terraza se queda sin usar de noviembre a marzo? Cerrada con vidrio pasa a ser una habitación más; venimos a medirla.
Cerramientos de terrazas
En las zonas nuevas de Mutilva abundan los pisos con terraza amplia y los áticos, muchas veces con críos o con perro en casa. Cerramos ese espacio con vidrio templado para que lo uséis casi todo el año, con cierres que un niño pequeño no abre solo, y lo medimos y montamos nosotros.
Áticos y terrazas amplias de vivienda reciente, casas con niños y perro: cerramientos con cierre seguro y barandillas laminadas.

¿Tu terraza se queda sin usar de noviembre a marzo? Cerrada con vidrio pasa a ser una habitación más; venimos a medirla.
Cerramientos de terrazas
Consejo: en terrazas con mucho viento, un laminado 6+6 da más rigidez que un 5+5; te lo explicamos cuando tomamos medidas.
Barandillas de cristal
Para salir del salón a la terraza o al jardín, una corredera grande de cristal deja entrar todo el sol y casi no ocupa sitio.
Puertas correderas de cristal
El hueco de la escalera en la planta de arriba también hay que protegerlo; lo cerramos con vidrio para evitar el riesgo de caída.
Escaleras de cristal
¿Separar una sala de juegos del salón? Con vidrio laminado los niños quedan a la vista y sin riesgo si golpean el cristal.
Divisiones de cristal
¿El porche solo se usa en julio y agosto? Cerrándolo con hojas de templado lo aprovechas también cuando empieza a refrescar.
Cerramientos de porches
En una bañera, un fijo con un tramo que gira es suficiente para no mojar el suelo y te deja el grifo siempre a mano.
Mamparas de vidrio
En la mayoría de bloques la fachada es común, así que conviene tener el acuerdo de la comunidad antes de cerrar el balcón.
Cerramientos de balcones
En una ventana con vidrio simple podemos poner uno de cámara 4/16/4 si el galce lo admite; lo comprobamos cuando vamos a medir.
Cristales y espejos a medidaEn muchos áticos la terraza es la estancia más grande de la vivienda y, sin embargo, pasa vacía buena parte del otoño y del invierno. Con una cortina de cristal se queda resguardada del viento, de la lluvia y del polvo sin perder la vista: son hojas de templado, lo habitual es de 8 o 10 mm, que ruedan por una guía inferior y otra superior y se recogen apiladas en un extremo cuando apetece tenerla abierta. Para fijar la guía de arriba necesitamos un techo, un voladizo o una pérgola firme; si la terraza está al descubierto, primero hay que valorar cómo cubrirla, y te lo planteamos con prudencia. En altura el viento empuja más, así que revisamos los anclajes al forjado y al peto antes de dar la medida por buena. Eso sí: entre hoja y hoja queda una junta mínima, de modo que protege mucho pero no aísla como una ventana de doble acristalamiento.
Cuando en casa hay niños o un perro, cuidamos tres detalles. El primero es el cierre: la hoja que sirve de acceso puede llevar pestillo con llave o un cierre colocado alto, para que nadie la abra sin un adulto. El segundo, el vidrio: el templado aguanta bien el golpe de un balón o el empujón de un perro que se apoya con las patas, y si alguna vez se rompiera lo haría en trocitos sin filo. El tercero, la barandilla: si aprovechas la obra para cambiar los barrotes por vidrio, va siempre laminada, con dos lunas y lámina de butiral, de forma que el paño sigue en su sitio aunque se raje. Al terminar te enseñamos a desplazar las hojas, a dejarlas recogidas con su retén y a limpiar las guías, que es donde se acumula la arena que traen los críos.
Población: ~9.500 hab.
Desde Pamplona: A unos 6 km de Pamplona
Si vives en un ático, mándanos por WhatsApp una foto de la terraza tomada desde el salón y otra del peto, con el ancho y el alto aproximados. Con eso vemos si hay techo, voladizo o pérgola donde anclar la guía de arriba y subimos a medir con una propuesta ya pensada.
Con cortina de cristal, no tal cual: la guía superior necesita un sitio firme donde ir anclada. Lo primero es ver si se puede cubrir, con una estructura o una pérgola, y si la comunidad y la normativa lo permiten. Te orientamos sobre los pasos, y cuando la terraza ya tiene cubierta medimos para el cerramiento.
Si lleva el cierre adecuado, no. La hoja de giro admite un pestillo con llave o un cierre situado en la parte alta, fuera de su alcance. Las demás hojas solo se mueven una vez abierta esa primera, así que basta con controlar una. Te lo dejamos montado y probado el día de la instalación.
Sí. Las hojas son de vidrio templado, bastante más resistente que un cristal normal, y trabajan sujetas por las dos guías. Lo que verás con el tiempo son las marcas del hocico y de las patas en la parte baja, que se quitan con un paño. Si el perro es grande y nervioso, te contamos cómo dejar la terraza bien cerrada cuando no estéis.
En muchos edificios sí, porque el cerramiento cambia el aspecto de la fachada, y a veces también algún trámite en el ayuntamiento. Te recomendamos consultarlo antes de encargarlo. Nosotros te dejamos por escrito el sistema, las medidas y el acabado, que es lo que suelen pedir para valorarlo.
Con las hojas cerradas y sol directo, sí se calienta. La ventaja de la cortina es que se recoge casi entera a un lado y la terraza vuelve a quedar abierta. Para los días intermedios basta con dejar una o dos hojas desplazadas, y si te da el sol de lleno te hablamos del vidrio de control solar.
Mándanos una foto de la terraza y del peto con el ancho a ojo, y dinos si hay críos o perro: llegamos con el cierre ya pensado.